Magistral, no he leído más de este autor (lo haré) aunque tengo entendido que esta novela se sale de su estilo habitual. Un viaje a los infiernos de un psicópata sin el intento facilón de que empatices con él. De hecho, si estás bien de la cabeza, el protagonista no te simpatiza ni lo comprendes, pero te conviertes en un curioso espectador ansioso de pasar a la siguiente página.