Una historia realmente complicada, difícil y penosa, que nos abre los ojos al mundo real, tantos testimonios inverosímiles que podemos encontrar a nuestro alrededor. Un relato estremecedor, cargado de odio, intolerancia, intransigencia, casi inhumano e incomprensible.
La historia es muy difícil de juzgar, el libro está tratado desde la perspectiva de la madre española, y es muy arduo entender tantas cosas: desde acciones y comportamientos de la propia protagonista y su familia, las actuaciones de la justicia americana y española, del gobierno y autoridades españolas, los abogados, amigos, el marido, etc. Incluso se encuentran contradicciones en algunos detalles narrados en el propio libro. Por otro lado, no me cabe duda de la dureza de las cárceles norteamericanas, las vejaciones que cometen algunos invulnerables agentes, su prepotencia, abusos, arbitrariedad y falta de respeto de derechos de los presos.