El autor nos sumerge en la historia de una sencilla familia de carpinteros portuguesa y lo hace jugando con dos tiempos a la vez, intercalando capítulos en los que el padre o el hijo hacen de narrador para ir desgranando los secretos y vicisitudes de sus vidas. Con un lenguaje poético a la vez que sencillo el autor nos descubre a unos seres frágiles que puedan llegar a amar intensamente o a generar una violencia desmedida ¿que nos hace actuar de una o otra forma? ¿cual es el resorte que hace a un ser humano noble o mezquino?
En definitiva un buen relato, que además de entretenido está muy bien escrito.