Hay un gran desnivel entre las dos partes del libro. La primera es simplona, superficial y "adolescente". Sin embargo, a partir del capítulo 3 la narrativa se vuelve profunda y emotiva. Narra el episodio más trágico de la vida: la pérdida de un ser querido, que se agrava aún más al ocurrir a una edad demasiado temprana.
La acción se desarrolla con gran dinamismo. Fácil y rápido de leer.