Aunque conocía a Gaiman por su faceta de guionista en el mundo del cómic, Neverwhere me fascinó desde las primeras páginas.
Esta novela trata de dos mundos paralelos, que coexisten sin que sus habitantes se relacionen. Y de como un personajillo de aspecto mediocre viaja desde su mundo a un universo de fantasía gótica victoriana en el que tendrá que convertirse en un héroe para sobrevivir.
Un libro que todo aficionado a la fantasía debería leer. Sus personajes escapan a cualquier clasificación a la usanza, y el mundo del "Londres de abajo" fascinará a cualquiera. Tan sólo su final, en el que abusa del "deus ex machina", le quita un poco de brillo a esta historia.