Este fue el segundo libro que leí de Edgar Morin y me gustó muchísimo, no sólo por las explicaciones y razonamientos sencillos que ofrece, con humor incluso, sino por la visión novedosa que ofrece aplicando su sistema de la complejidad, abriéndole al lector una visión más rica del mundo de manera apabullante y adictiva. ADEMÁS, el texto es de la UNESCO y puede leerse gratuitamente a través de internet. No hay excusa para eludirlo. Filosofía para no filósofos.