Novela muy sencilla e insustancial. Su desarrollo es muy lioso: sucesivas historias unas dentro de otras. Pero a falta de una historia que te atraiga y te involucre, me ha hecho pensar en otras cosas. La primera es que la mejor manera de conocer algo es a través de la investigación: el caso de Böttger, y no a través del espionaje industrial: caso de Ossorio. La segunda y más importante es la introducción del opio en China por parte de las potencias europeas del siglo XIX. El opio era la única mercancía rentable que podía ofrecer los ingleses a China y de esta manera equilibrar una balanza comercial muy desfavorable. Este comercio lo llegó a imponer a China a través de dos guerras. Si la cocaína fuera producida en EEUU y consumida por el resto del mundo; puede que no fuera tan perseguida; e incluso, legalizada. Pero al ser al revés no es posible. La ética y la moral son una simple operación matemática; si suma es bueno y legal, si resta todo lo contrario.