Al igual que Dawkins, Dennet, Onfray, Michael Martin o Shermer, Hitchens protagoniza la avanzada para desterrar el pensamiento mágico. Por supuesto que tiene ilustres antecesores, como el querible cura Meslier, el barón d´Holbach, Hume. La idea no es principalmente demostrar que las creencias religiosas son una quimera (lo que también hace en forma impecable demostrando su falta de evidencia y su carencia de lógica), sino que la religión ha hecho mal, en contra de la creencia de que los pueblos religiosos son mejores moralmente. Basta ver, hoy, como el exceso de fe hace caer torres gemelas y aviones.