Novela negra de la buena. Tenemos a tres historiadores en paro, tres fracasados a los que la vida ha tratado mal, que de la noche a la mañana se ven convertidos en investigadores de una misteriosa desaparición en su nuevo vecindario, junto con el tío de uno de ellos, un viejo poli corrupto. Y a partir de ahí, Fred Vargas desarrolla con buen pulso una historia nada predecible de intriga, celos y antiguos rencores, que engancha al lector y mantiene el interés desde la primera página. No aporta nada que no se haya visto antes en el género, pero ni falta que hace. Por lo demás, una excelente novela de una autora a la que no hay que perder de vista.