Un libro distinto a todos los que hasta ahora he leído. Se trata de las andanzas de un niño. Sus aventuras, sentimientos, sufrimientos etc. La prosa que utiliza Rafael Sanchez Ferlosio es clara, concisa, escrupulosa. Nos abre un mundo en forma de cuentos en pequeños capítulos (nunca mas de tres páginas) en los que el autor derrocha una creatividad y una imaginación impresionantes.
A modo de un "Quijote infantil" desgrana con maestría un mundo de colores, de olores y de sensaciones únicas. Con este libro me ha pasado como con "Pedro Páramo" de Juan Rulfo, que una vez leído me ha dejado un poso, un regusto placentero que no se puede explicar, que toca el terreno de los sentimientos y que invita a releerlo en otra ocasión.