Creo que uno de los -muchos- méritos del libro es el tratamiento que se da al protagonista. El autor tiene empatía hacia él, sin dejar de recordarnos en todo momento que es un "nerd", un "friki" sin aparente posibilidad de redención. La visión de la historia desde los distintos personajes, por capítulos, es otro gran acierto. Puede ser un poco extraña al principio, pero de verdad que merece la pena.