Es una historia hermosamente triste cuyos temas centrales son la muerte, las tradiciones y el amor. La muerte como pérdida y posibilidad a la vez; la tradición como esa convicción con que el ser humano persigue el bienestar más allá de la muerte y el amor como la fuerza que nos da la posibilidad de luchar contra las adversidades que imponen los prejuicios sociales y la desensibilización que sufren los sujetos a través de la cultura.
Es un libro que me atrapó y me enseñó la muerte desde otra perspectiva.