Poca gente tiene la capacidad de enfrentarse a los fantasmas del pasado y mucho menos de plasmarlos en un novela. Por eso El castillo de cristal de Jeannette Walls es una obra que merece la pena leer. Relata la dura infancia que vivió junto a sus hermanos mientras que su madre se dedicaba a cuidar de si misma, y su padre, a pesar de quererles muchísimo, no podía darles la vida que merecían. Es toda un reflexión sobre la vida y las personas narrado a través de la mirada limpia de una niña.