Ni es tan duro como "Como Dios manda", ni tan suave como "Siempre a tu lado", pero sigue teniendo la marca del autor: personajes con garra, historias potentes y narración ágil y dinámica. Me gusta todo lo que he leído de este escritor porque tiene el talento para hacer que nos enganchemos a su prosa y queramos seguir leyendo más y más...