Un libro que comienza como una novela de la picaresca y acaba siendo una novela de costumbres, de la costumbre de pasar hambre, de la costumbre de ser pisoteado, de la costumbre de no tener futuro...
Una madre, un padre y un hijo (narrador) en el Budapest de entre guerras, en donde convivían la opulencia con la escasez de la mayoría de la poblacion, donde todos buscaban esos pengos suficientes para no pasar hambre (la gran protagonista de la novela) y rara vez lo lograban. Hambre que algunas veces era escondida, que no vencida, por el amor y las ilusiones.
Un buen libro.