A Alan Bennett le descubrí hace unos años con "La dama de la furgoneta" y ahora con "Una lectora nada común" me ha vuelto a sorprender favorablemente. Ambas son dos novelas breves, pero deliciosas. En ésta, la protagonista es una hipotética reina de Inglaterra y su afición por la lectura. Apenas cuenta nada más, pero resulta agradable, entretenida y se puede leer, porque no es muy extensa, durante un no muy largo viaje de tren. Yo la disfruté viajando de Madrid a Barcelona, en el AVE, y el trayecto se me hizo corto.