Apasionante. Fue una grata y enorme satisfacción descubrir este libro y a su autor. Nos descubre una Barcelona medieval fascinante. Los personajes esplendidos y la historia entretenida. Se confirma mi hipótesis de que cuando un libro es bueno, mejor que sea voluminoso, porque disfrutas cada una de las páginas que lo conforma, y deseas que no se acabe.
Gracias a este libro descubrí a Chufo LLorens, y no tarde ni un mes en comprarme "Catalina, la fugitiva de san benito". Otro gran clásico que comentaré.