Un libro de relatos cortos unidos por la voz de los excluidos y la necesidad de reclamar un amor verdadero (no se trata de ese amor que se vende unido a estereotipos de baja manufactura). Allí se encuentra el vagabundo, los bajos deseos proscritos socialmente, la mujer que no asiste a misa y toda bienaventuranza que nos aleja de ideas inverosímiles como la ética kantiana.
Hay que olvidarse un poco de los hábitos y esperar un poco por un superhombre que cojea al comer un plato de comida. Bone appétit!!