Para mí este libro fue toda una revelación: no porque el guión sea especialmente espectacular ni esté de acuerdo con la filosofía (totalmente bizarra) que en él se plasma, sino porque me escandalizó increíblemente 200 años después de que se escribiera. Totalmente transgresora y demoledora: porno y gore llevado a lo elegante descrito con un lenguaje totalmente soez.