Entretenida historia en la que Sherlock Holmes y su querido Watson tienen que investigar la muerte de Sir Charles Basquerville. Como es lógico se mezcla el misterio, la intriga y el terror que Arthur Conan Doyle maneja con precisión. Al final, lo de siempre; todo se resuelve gracias a la gran intuición de esta superconocida pareja detectivesca. Ya digo, entretenida sin más.