APGA (17 de diciembre de 09)
Si hubiese que extraer un pensamiento concluyente sobre “Bola de Sebo” éste sería el precio de los principios y la forma en que se adaptan y convienen ante situaciones adversas, mostrando la faceta más hipócrita y miserable del género humano. Y, así nos lo dice Maupassant; en la actitud y complacencia demostradas cuando lo que se pretende es salir de una situación embarazosa – uno de los personajes, concretamente una religiosa, buscando la aprobación del resto, llega a justificar y exime de cualquier culpabilidad cualquier conducta en beneficio del bien buscado – y la forma en que, una vez conseguido el objetivo, las aguas retornan a un principio que ahora se muestra especialmente cruel.