Un libro inquietante, sobre todo si tenemos en cuenta que la autora murió al poco tiempo de escribirlo a manos de los nazis.
Un gran retrato de una nación derrotada y humillada, un fresco preciso de una sociedad -la que separa de un modo nítido las clases sociales- que acaba. No hay ira, ni odio, ni carga ideológica de la autora, que se limita a ser una observadora de lo que ve a su alrededor. Muy interesante.