Una historia de dependencia mutua entre dos personas de carácter totalmente opuesto, vista de dos maneras completamente diferentes. Él, anodino, inseguro y temeroso de la pérdida, busca en ella un objeto de adoración sin el cual no puede vivir. Ella, al contrario, busca en él una estabilidad que la impida hundirse en su propio caos vital.
La novela se desarrolla como una serie de flashbacks en los que se recompone la historia de los dos amantes, para terminar de la misma manera que empieza, solo que sabiendo que significa ese hecho que abre y cierra la novela, y cómo se llegó a tal situación. Cuando uno se enamora ¿Lo hace de una persona, o de la idea que se ha creado a partir de ella? ¿Forma parte de ello el resignarse y el someterse en cuerpo y alma? ¿Qué ocurre cuando esa ilusión se rompe? El autor sabe transmitir tanto cercanía y cotidianidad, como atmósfera y misterio, gracias a un estilo sencillo y a la vez literariamente elaborado. Parece mentira que en tan pocas páginas se puede desarrollar una historia tan breve y anecdótica como abundante en matices y reflexiones sobre la vida, sin caer en lo plasta.