Las posteriores “aventuras del espíritu” del autor de “Juan Salvador Gaviota” han quedado y quedaran siempre por debajo del nivel de su obra maestra del 70. “Alas para vivir” no es una excepción a las decepcionantes secuelas que ha tenido la gaviota desde entonces. Aunque el enfoque argumental en forma de dialogo interior adulto-niño resulta atrayente, su desarrollo posterior acaba resolviéndose en una prosa pobre de filosofía barata. De Richard Bach, con la perspectiva que nos da el tiempo, solo pueden leerse con interés tres o cuatro títulos. Lo demás es prosa repetitiva y vacía con libros “planos” y argumentos totalmente carentes de interés. Al cabo de los años el lector, eso sí, acaba aprendiendo algo sobre el mundo de la aviación tema siempre omnipresente y obsesivo en casi todos sus relatos.