Ha sido un libro que me ha gustado leer. A veces me aturdía un poco ese culto a la belleza, con esa obsesión casi enferma, donde de una forma u otra, se pierde la sensibilidad y se materializan cosas que solo tienen orden y vida, en el alma. Me llamó la atención de cómo el autor maneja el amor, como sentimiento y sello, a través de sus personajes. Es un libro que sin dudas toca el tema de la pluralidad moral y arrasa con prejuicios…