Ya había leído otro libro de Mankell y me gustó mucho su estilo. Este libro, sin embargo, a pesar de estar escrito de una manera muy interesante, en cuanto a que da ganas de seguir leyendo, a mi gusto abunda en tragedias. Rescato el interés que me produjo el conocimiento de los lugares y hábitos de la sociedad sueca, pero no mucho más.