El argumento es atrayente: robos de obras maestras, como funcionan las galerías de arte y los entresijos de famosísimas casas de subasta. Ahora bien , en mi opinión, esta novela se queda en un declaración de intenciones. Personajes planos, la historia me parece floja y el final... sacado de una chistera como un mago saca un conejo. Lo único salvable las curiosidades sobre el fascinante mundo del arte.