Autobiografía intimista, a veces muy enredada, donde Millás nos cuenta su infancia. Busca la semejanza entre el bisturí del padre y su escritura.
Muy bien nos relata los momentos con su mejor amigo, los recuerdos de la calle y su chica, narrando con frecuencia instantes del presente en el que escribe.
Sin embargo, a medida que vas avanzando en la lectura, se va apagando y perdiendo ritmo.