Esta es la historia de una chica que descubre su existencia, o el filo tibio de ella, cuando la muerte viene a cobrase su terca ausencia en el mundo.
Clarice Lispector es una genio inexplorada de la literatura. Muchos han querido esconderla debajo de los paradigmas literarios. Como si su creación aun no estuviese lista para nosotros. Como si fuera una artista del futuro y su obra estuviera esperándonos en veinte años o más.
Pero Lispector es subyugante y lo difícil que puede parecernos su obra se disipa cuando sus palabras se conectan con nuestra conciencia. Y entonces, descubrimos que la simpleza de las cosas puede engendrar un mundo alterno y maravilloso. Es como si nos enseñara un nuevo lenguaje. Como si nos mostrara apenas tres piezas fundamentales de un rompecabezas y nosotros armáramos, con nuestra mente alineada, una obra monumental en clave de totalidad.
Leer la Hora de la Estrella o sus doce títulos alternativos es un ejercicio de creación impresionante y sencillo. Es conectarse con un idioma que solo Clarice Lispector ha creado para nosotros.