Lo que particularmente me gusta de esta obra son sus personajes, con una profundidad remarcada, fuera de lo común, que son reflexivos, bien perfilados.
El tema, central del libro: las reflexiones acerca del mundo y sus misterios, acerca de las relaciones entre familiares, amigos o simplemente desconocidos, y de cómo uno se forja su destino a partir de los sueños, a partir de la imaginación y de los deseos ocultos y no ocultos de nuestra mente.
Los caminos de la vida no son erráticos y sin rumbo fijo, si sabes lo que quieres. Pero si no estás seguro la vida te puede conducir como el viento a la arena del desierto, en cualquier dirección.
Simplemente encantador.
Ya me habían hablado de este escritor japones y no me había dado la oportunidad de leerlo, después de Kafka en la orilla, pido más de él.