Zoom, en una sucesión de cuentos juega con los sentidos del autor. Crea situaciones normales, como el hecho de haber escuchado una extraña conversación en una cafetería, pero no se limita a dejarlas en la objetividad del mundo, sino que apela a la subjetividad de sus protagonistas para crear universos repletos de sensaciones y percepciones, que no hacen sino dejar al lector con ganas de más, con hambre de seguir leyendo.