Lo leí, recomendado por un compañero de trabajo. No pude pasar de la mitad del libro.
El protagonista es tan despreciable y su caracterización es tan exagerada, que no consiguió arrancarme esa carcajada sarcástica que supuestamente pretendía.
Intenté evitar interpretar la historia de modo coherente, pero aún así ni entendía ni me hacía gracia la extravagancia de Ignatius y compañía