Me encantó. La mejor novela de Keyes, que habla de la drogadicción de una manera aparentemente desenfadada, haciendo que te identifiques tanto con Rachel que al final, andas con ella el camino que le lleva a afrontar la realidad. esto mer esultó un poco inquietante, pero ayuda a entender un poco más a aquellos que tienen un problema que parece evidente y no lo perciben. Es una novela que promete ser muy light, pero esconde mucha miga. Te hace recapacitar y llorar de risa, y eso no es muy habitual. Muy muy bueno