Como relato de Poe, de los mejores. La angustia, la intensidad dramática y el aislamiento que desprende este cuento son descritos magistralmente por su autor. Se nota, no obstante, la distorsionada imagen anglosajona del tema de la Inquisición (muy caro a la visión "gótica" americana) . Queda por añadir también que Poe se tomó en esta obra algunas licencias históricas que no son del todo correctas. En una lectura atenta se perciben algunos anacronismos notables o quizá "gazapos" del autor. Sin embargo esto no hace menos creíble este magnifico cuento corto.