¡Ah, el horror!: Es una verdadera obra maestra. Soy incapaz de ver lo soso o aburrido de un libro tan magnífico. La narración es espectacular, con un estilo desgarrador y profundo. Los momentos son extraordinarios y... ¡El final! ¡Qué final tan espléndido! Sencillamente ésas últimas cuatro páginas valen un libro entero por ser tan excelsas.
Me ha encantado.