Pobre y simplón. Lo cierto es que esperaba mucho más de una novela histórica contextualizada en un pueblo medieval tan bien conservado y tan precioso como Besalú (recomiendo su visita encarecidamente) y con el tema de la importante comunidad judía que albergó en el medievo. El tema del libro, la construcción del puente, el contexto de fondo, la convivencia con la comunidad judía, también daba para mostrar y aprender sobre historia medieval, tanto como he aprendido y disfrutado con otros libros ambientados en estas épocas. Pero no, da una visión pobre y tremendamente superficial de este tema cultural y de todo en general.
El vocabulario es rico pero las tramas se simplifican mucho y los diálogos se resuelven en seguida. Ciertamente parece para niños. No hay profundidad. Decepción es la palabra adecuada para este libro.