Pensé que el libro era para bebes. Al leerlo tuve que tragarme mis propias palabras, puesto que a mis 18 años, me encantó y en pocos días pude leerlo. Nunca me aburrió. Y me mantuvo atento en toda la historia. Inquietándome cuando el lobo, Colmillo blanco, era realmente molestado por todas la personas, cosas u animales que hacían de la vida de este algo más que espantoso y cruel. Sencillamente es un libro que hay que leer y compartir.