Hilarante novela de Terenci Moix donde lo de menos es el argumento. Hace ya tiempo que la disfruté, pero todavía recuerdo cómo me miraba la gente en el autobús cuando la estaba leyendo, porque no podía parar de reirme. Y lo mismo le ha pasado a los amigos a los que se la recomendé.
La vida cotidiana en el antiguo Egipto, incluidos dioses y diosas del mas variado pelaje, contemplado desde la óptica personalísima de este autor, es un fresco desternillante de colores vivos y provocativos que no deja indiferente a nadie. Supongo que es mejor que se abstengan de leerla sesudos egiptólogos a la búsqueda de datos contrastados...., a no ser que quieran pasar un rato estupendo con las andanzas de una serie de personajes totalmente surrealistas, magistralmente retratados por la fina ironía y la desbordante imaginación de un autor tan culto como Terenci Moix, que demostró en esta novela que, a veces, es muy sano reirse de todo, incluso de uno mismo.