Esta novela me ha encantado. La he leído con sumo agrado, por varias razones: se desarrolla en Brétema, un lugar que ya nos resulta conocido; sus personajes están perfilados hábilmente por Marina, básicamente por lo que dicen ellos mismos, por lo que le cuentan a la protagonista, la que escribe la historia, Etel, que quiere hacerlo todo lo mejor que sepa para compensar toda la ayuda de sus tías abuelas; en ella aparece otro gran escenario de Marina que a mí personalmente me gusta mucho, La Braña, la casa donde sucedieron muchas de las cosas que ocurren en esta novela y muchas de las que cuenta Etel en su intento de escribir la historia familiar o Historia de La Braña; en La Braña sucede un acontecimiento que además de venir al caso por la relación con la familia, es motivo de otra novela de Marina, “¿Quién mató a Inmaculada de Silva?”, en el que está implicado un maqui; y me gusta también porque Benilde, Ana Luz y Georgina a mí me parecen encantadoras, cada una a su forma, pero Etel y su tío Alberto me parecen más encantadores aún; Black Fraiz aparece en un capítulo, y será motivo de otra novela de Marina, “Contra muerte y amor”, que es la que estoy releyendo ahora; por último me gustó mucho porque todo lo que sucedió en Cotomelos, con Morais, hace que Etel no solo cuente, sino viva una gran historia.
Del final no puedo decir nada, por razones obvias, pero me dejó muy impactado. Ni en mis más remotas elucubraciones lo hubiera imaginado.
Si tenemos en cuenta que la fecha de publicación de esta novela es el año mil novecientos ochenta y dos y que la autora ha reconocido públicamente que la comenzó a escribir cinco años antes, el resultado es que en mil novecientos setenta y siete ya existía Brétema como lugar inventado propio de Marina Mayoral, como espacio narrativo donde se desarrollan gran parte de sus novelas, al menos en su imaginario y en los folios donde comenzaba a nacer la historia.
Yo recomiendo este libro. Es apasionante, intenso. Es la historia de los Silva, una familia enorme con historias llenas de ramificaciones donde hasta los que en principio parecen malos tienen cabida y cosas que contar. A mí me ha encantado oírlas, bueno, leerlas.