Acabo de terminar de leer esta novela del recién ganador del premio Cervantes. Si he de ser sincera lo que me animó a leerla es que quería acercarme algo más a su obra tras el premio. Considero que esta historia anima en cierta medida a su lectura, pero una desepera mediante el avance de la misma, puede llegar en mi opinión a resultar algo tediosa. Con todo esto, hay que valorar el esfuerzo que realiza el catalán para describir con gran fidelidad ese universo de la Barcelona de posguerra en la que moran sus personajes.