Perteneciente a una corriente científica -la sociobiología- que deja bastante que desear, y mucho menos para soñar. Básicamente plantea que el fin último de todos los actos y comportamientos, tanto humanos como animales, son guiados por los genes para su conservación, para su perpetuidad en tanto genes. Intenta reducir toda la complejidad humana a este principio.