Miguel Delibres publica en 1973 El príncipe destronado, una novela en la que refleja la incomprensión muchas veces de los adultos hacia los más jóvenes, el mundo de estos y todas sus peripecias, todo ello contado magistralmente desde la perspectiva de Quico, el niño protagonista de esta historia.
Después de obras como Las ratas o Cinco horas con Mario, Delibes sorprendió con esta novela nostálgica que más tarde en 1977 salió su versión en la gran pantalla, a cargo del director vasco Antonio Mercero (Farmacia de guardia, La cabina) bajo el título de La guerra de papá y que contaba con Lolo García para el personaje de Quico. El resultado de la crítica fue favorable al igual que el libro en el que se basa, y además obtuvo un gran éxito comercial. Entre su elenco de actores veíamos a una joven Verónica Forqué, a Héctor Alterio o a Chus Lampreave.
El libro va destinado sobre todo para quienes quieran entender desde una casi tremenda perfección la perspectiva hacia el mundo que le rodea de un chico a punto de cumplir tan solo cuatro añitos. Quico nos hace reír, nos hace pensar, reflexionar, nos conmueve e incluso algunos pueden hasta escapársele alguna lagrimilla…
Sus alusiones hacia las vestimentas como seres animados “se acercaron las batas de flores rojas”, “el jersey me habló” o “el fantasma se levantó” (refiriéndose al médico) para comprender la visión de un crío que solo mira hacia el horizonte son bastantes acertadas, al igual que todas las frases ingeniosas del pequeñajo como por ejemplo: “mierda, cagao, culo”.
Delibes ha sabido trasladarme no solo a la vida de los más pequeños seres que me rodean a diario sino que también me ha evocado hacia mi infancia, con todos y cada unos de los detalles que he ido contemplando con añoranza. Me ha recordado a la más reciente En las nubes del británico Ian McEwan.
Quizás se espere algo más de la historia, que se queda algo vacía por desarrollar una trama tan simple como los hechos de un solo día en una familia acomodada de la España de los 60. Pero aun quedándose en eso, esta hermosa historia infantil nos acerca mucho a nuestros propios niños que aún tenemos en nuestro interior.
Destacar indiscutiblemente el hermoso episodio final y sobre todo esa espléndida y emotiva frase final citada por la Madre, todo un encanto que hace llorar a cualquiera.
6/10 = El príncipe destronado 6/10 = Miguel Delibes