A través del largo monólogo de una mujer que vela el cadáver de su marido durante la noche posterior al día de su muerte, Delibes hace una descripción de la sociedad de la época, que también es un análisis minucioso de sus banalidades y convencionalismos, así como del matrimonio y de la incomunicación. Ella es de mentalidad ultraconservadora, y él era todo lo contrario, un intelectual de ideas progresistas y socialmente comprometido, que durante su vida y su matrimonio fue un incomprendido. Esta dualidad de mentalidades es también un reflejo de la España de la época, por un lado la España profunda, católica y reaccionaria, anclada a las costumbres y a los principios morales, y por otro lado, la preocupada por la sociedad, el progreso y el cambio, reflejándose también el abismo existente entre ambas ideologías. Hay en la novela un magistral uso del lenguaje, imitándose la manera de hablar de una mujer como es la protagonista, con su vocabulario, frases hechas, formas de expresarse, etc. y también de la ironía, pues muchas de las cosas que dice en su interminable sarta de reproches y quejas hacia su difunto, son en realidad crítica social encubierta. Es una mujer que puede resultar odiosa e incluso dar lástima, pero no se la convierte en la mala de la película, sino que da a entender que ella es una víctima más del mundo en el que le ha tocado vivir.
En resumen, me ha parecido una novela muy original y magistralmente escrita, aunque habrá a quienes les parezca reiterativa o una rallada, ya que el monólogo no es una narración de una historia concreta, sino de diversos recuerdos desordenados de la protagonista en los que además, vuelve una y otra vez a evocar las mismas anécdotas e ideas, dando a entender sus frustraciones y obsesiones inconscientes. Delibes alcanza una gran penetración psicológica gracias a su sensibilidad única y a su habilidad para dejar al descubierto el alma de sus personajes, que hace a Carmen un personaje creíble y realista, al que incluso llegas a comprender aún en su cerrada y restrictiva manera de ver la vida.