Anna visita a su madre en el hospital, y acompaña a su padre para que no se sienta tan solo. Al encontrar unas fotografías de su abuela Hanna se pone a averiguar su propio pasado para tratar de averiguar por qué ella es como es. Indaga en el pasado de su abuela y de su madre y allí encuentra secretos que era mejor que continuaran ocultos para no destruir la imagen que ella tenía de sus seres amados.