A pesar de que no haya crimen, este caso de Brunetti me ha gustado mucho. Retrata muy bien el ansia de la paternidad de algunos hombres y de como la adopción no complace como opción a mucha gente.
De nuevo la autora nos hace retratos fantásticos de la ciudad y de la gastronomía italiana, hasta los saboreas.
No he necesitado crimen para disfrutar del texto dinámico de Donna Leon.