En este hermoso libro que conoce ya varias ediciones, se recopilan breves textos poéticos en prosa y en verso, impresiones de viaje y lugares diversos, todo con la maravilla de la escritura del artista. Dos breves ejemplos: los dos últimos versos del soneto "Piedras y Chile" (una intersección de calles de Buenos Aires) rezan "Absuelto de las máscaras que he sido, seré en la muerte mi total olvido"; y en un breve texto titulado "1983" narra una conversación en un restaurante con Haydée Lange, y en un momento dice: "De pronto recordé que Haydée Lange había muerto hace mucho tiempo. Era un fantasma y no lo sabía. No sentí miedo; sentí que era imposible y quizás descortés revelarle que era un fantasma, un hermoso fantasma".
Casi todo el libro mantiene esa excelencia.