Si bien es una obra juvenil, ya los destellos de originalidad (en los temas y en la escritura) aparecen a lo largo de sus páginas. "Dos días y dos noches más que nosotros cuentan los ángeles", cuenta y sigue "el Señor los creó el cuarto día y entre el sol recién inventado y la primera luna pudieron balconear la tierra nuevita que apenas era unos trigales y unos huertos cerca del agua". Párrafos con esa eficacia abundan en el libro.