Me pareció un libro muy entretenido, pero falla en la literatura, ya que el autor olvida ésto por mor del entretenimiento y de escribir muchas páginas. El problema de la novela histórica es que en los últimos años nos han saturado los editores con este tipo de libros, de aventuras, sobre todo de la Edad Media, abundando las palabras "templarios", "Santo Grial", etc... y creando un tipo de literatura barata, en la que solo prima el entretenimiento por encima de todo lo demás, lo que origina libros llenos de historias cuyo aliciente es "enganchar" como si de una telenovela se tratara.
La catedral del Mar es uno de estos libros pesadilla-entretenido cuyo estilo puso de moda Ken Follet en "Los Pilares de la Tierra" y que ha sido copiado por muchos autores, entre ellos Ildefonso Falcones; hace bien el hombre en aprovechar que la masa de autómatas lectores se dejan guiar como ovejas por estos libros (se incluye entre las ovejas un servidor).