En el S. XIV, un siervo de la tierra se ve obligado huir a Barcelona con su pequeño hijo. Su empeño será obtener la carta de ciudadanía, iniciándose así una serie de aventuras que pronto se verán ligadas a la construcción del más grande templo popular dedicado al mar. Será el niño el que tenga que cumplir los sueños del padre, enfrentándose a una nobleza anquilosada y ancestral. Obra bien ideada, pero que rápidamente cae en todos los tópicos y simplezas más tramposos del género. Personajes y situaciones de culebrón que buscan la fibra más sensiblera del lector. Pese a todas sus trampas, como cualquier culebrón bien planificado, engancha y seduce con sus baratas caracterizaciones maniqueas.