Novela de alambicada prosa que mantiene a lo largo de sus páginas un tono misterioso y de extrañeza, yo diría cercano incluso a cierto “realismo mágico”, en una historia con ciertos puntos en común con el género negro (pero sin entrar a formar parte de él), una historia sobre personajes enigmáticos y encerrados en sí mismos, en la que la mar es como una presencia inquietante que aparece como trasfondo. El autor escribe muy bien, de eso no hay duda, pero se recrea demasiado en su estilo, el desarrollo de la trama me parece poco sólido y ni los personajes ni lo que les ocurre me dicen gran cosa.